Luego de las gestiones de FENABUS, se eliminó la prohibición que afectaba a los buses de aproximadamente 9,5 metros que prestan servicios hacia Farellones, Valle Nevado y otros centros de montaña por la Ruta G-21.
La restricción se originó durante junio, en el marco de las medidas de circulación para la temporada invernal. Inicialmente, se estableció una prohibición total para los buses y, posteriormente, la Resolución Exenta N.º 3.117 de la SEREMITT RM permitió únicamente el tránsito de vehículos de hasta 8 metros de largo. En la práctica, esta medida excluía a gran parte de la flota que habitualmente presta servicios hacia la nieve.
Los buses utilizados en este tipo de servicios tienen, en promedio, 9,5 metros de largo y capacidad cercana a 30 pasajeros. Por ello, la limitación de 8 metros afectaba directamente a municipalidades, colegios, clubes deportivos, organizaciones sociales, familias y turistas que utilizan este medio para acceder a la montaña durante la temporada de nieve.
Frente a esta situación, FENABUS solicitó formalmente revisar la medida y avanzar en una mesa de trabajo técnico con las autoridades. La Federación planteó que la longitud del vehículo no podía ser el único criterio para definir la circulación en una ruta de montaña.
En ese contexto, se propuso considerar otros elementos relevantes para la seguridad de la operación, como el radio de giro, las características del camino, el uso de cadenas, la experiencia de los conductores y los protocolos de seguridad aplicados por las empresas.
El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones acogió la necesidad de abordar esta materia mediante una instancia de diálogo técnico con FENABUS, orientada a compatibilizar la seguridad vial con la continuidad de los servicios de transporte de pasajeros hacia los centros de montaña.
La eliminación de la prohibición permite recuperar condiciones más adecuadas para la operación de los servicios de buses que conectan a pasajeros con los destinos de nieve. Esto resulta especialmente relevante en una ruta donde, durante la temporada invernal, se movilizan más de 150 buses hacia el sector cordillerano.
FENABUS valora este avance y reafirma su compromiso con una operación segura, responsable y basada en criterios técnicos que reflejen la realidad del transporte de pasajeros en rutas de montaña. La conectividad hacia la nieve no solo favorece al turismo: también permite que comunidades, establecimientos educacionales y organizaciones puedan acceder de manera colectiva, eficiente y segura a estos destinos.