La Federación Gremial Nacional de Buses expuso ante la Secretaría General de la Presidencia las principales problemáticas que afectan a la industria del transporte interurbano y privado remunerado, y entregó un documento formal con solicitudes concretas a los ministerios de Hacienda, Transporte y Obras Públicas.
Fenabus F.G. sostuvo una reunión con el ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot, instancia en la que se presentó formalmente un documento que detalla las críticas y propuestas del gremio frente a la crisis que enfrenta actualmente el sector del transporte en bus interurbano, rural y privado remunerado en Chile.
En el encuentro, Fenabus expuso el impacto que el alza de $580 por litro de diésel —vigente desde el 26 de marzo de 2026— genera sobre las operaciones de más de 56.000 vehículos que circulan a lo largo del país, representando un sobrecosto mensual estimado en $59.354.570.667, sin que existan mecanismos de apoyo disponibles desde el Ministerio de Hacienda para mitigarlo.
El gremio recordó que el sector suma más de 56.000 vehículos entre buses y mini buses que conectan a millones de chilenos a lo largo del país. Detrás de cada servicio hay 270.000 puestos de trabajo directos e indirectos, que dependen de una industria viable y sostenible.
Además se trata de un sector con alto apalancamiento financiero —con una deuda estimada superior a los USD 1.400 millones— que enfrenta esta crisis luego de años de incrementos sostenidos en costos operativos, peajes y reformas laborales, sin contar con apoyos equivalentes a los que han recibido otros gremios del transporte.
Fenabus planteó al Gobierno la necesidad de conformar una mesa de trabajo coordinada —con participación de Hacienda, el Ministerio del Interior, el MTT y el MOP— que comience a implementar las siguientes medidas:
Al Ministerio de Hacienda: disponibilidad de líneas de crédito con aval del Estado, tipo FOGAPE, con tasas preferenciales para absorber el sobrecosto del alza de combustible por al menos seis meses.
Al Ministerio de Transportes (MTT): certificación obligatoria del peso de buses importados para cumplir la normativa de carreteras; inicio de una mesa de actualización de los Decretos Supremos 212 y 80; y autorización del uso de vías exclusivas y pistas solo buses para el transporte privado remunerado.
Al Ministerio de Obras Públicas (MOP): eliminación del pesaje obligatorio de buses en carretera; revisión de la política de cobro de peajes en concesionarias; eliminación de la tarifa de saturación para buses en autopistas urbanas e interurbanas; y supresión de la tarifa por ejes en autopistas con sistema Free Flow, manteniendo solo la Tarifa Tipo 2 Categoría Bus.
Fenabus reiteró su disposición al diálogo y al trabajo conjunto con las autoridades, con el objetivo de avanzar en una regulación que entregue certeza a las empresas, proteja el empleo y garantice la continuidad de un transporte en bus seguro, accesible y de calidad para todas las personas que dependen de él para conectarse día a día.