Diésel sube $91,5 por litro: FENABUS se declara en estado de alerta y acusa cero avance en compromisos del Gobierno

Con la nueva alza que rige desde el 22 de octubre, el diésel acumula más de $750 por litro desde marzo. A siete meses de nuestras reuniones con Hacienda y Transportes, no hemos recibido ninguna solución.

Santiago, 22 de octubre de 2026. En FENABUS nos declaramos en estado de alerta ante la nueva alza del diésel confirmada por Enap, de $91,5 por litro, que rige desde este jueves 22 de octubre y es la quinta consecutiva. Desde el alza histórica de $580 por litro aplicada en marzo, y pese a las bajas registradas entre mayo y julio, el diésel acumula un alza de $750 por litro.

Nuestro sector opera más de 56.000 buses y minibuses y sostiene más de 140.000 empleos directos. Hoy las empresas deben elegir entre pagar el combustible o cumplir sus compromisos financieros, con una cartera de US$1.400 millones en leasing en riesgo de morosidad.

“Nuestra industria no puede seguir absorbiendo estas alzas. No hemos pedido subsidios por el diésel: hemos pedido medidas concretas para sostener la operación y el empleo formal”, señaló nuestro presidente, Marcos Carter.

En marzo nos reunimos con los ministerios de Hacienda y de Transportes, donde presentamos una agenda de propuestas: financiamiento de urgencia con aval del Estado, inversión en terminales, vías exclusivas para buses, eliminación de las tarifas de saturación y de los peajes diferenciados, actualización de los decretos 212 y 80, y revisión del pesaje de buses en carretera. El ministro de Hacienda se comprometió a coordinar con los demás ministros el seguimiento de los avances.

Siete meses después, el avance en las medidas comprometidas con nuestro gremio es cero, y el transporte interurbano y privado sigue excluido de cualquier medida.

“Hemos tenido un biministro ausente ante los problemas de nuestra industria. Necesitamos un ministro que trabaje por cuidar el trabajo formal que generan las empresas, y no para las plataformas que solo generan trabajo informal. Si se comprometió, que cumpla”, agregó Marcos Carter.

Las consecuencias las pagarán los usuarios. Sin medidas concretas y sin una buena gestión del Gobierno, el alza sostenida del diésel puede traducirse en un deterioro de la industria en el corto plazo: menos frecuencias, pérdida de empleos formales y un deterioro financiero de las empresas, que perjudicaría a millones de personas que dependen del bus para trabajar, estudiar y conectarse con el país. El transporte en bus es uno de los medios de movilidad más económicos: no cuidar esta industria es castigar a quienes más les cuesta llegar a fin de mes.

Reiteramos nuestra disposición al diálogo y llamamos al Gobierno a convocar con urgencia al sector y a cumplir, con plazos y responsables, los compromisos asumidos.