El SERVICIO DE LOCOMOCIÓN COLECTIVA TRANSPORTES VÍA LÁCTEA S.A., representado por don Luis Eduardo Quiroz Ross, presentó una demanda ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) en contra del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT), acusando que las bases de la licitación del perímetro de exclusión Lota–Coronel vulneran la libre competencia y perjudican a los operadores regionales. La acción judicial es patrocinada por la abogada María Angélica Zavala Saldías y cuenta con el respaldo de representantes del gremio del transporte de la Región del Biobío y de Fenabus.
La demanda busca modificar el Decreto 94 de 24 de diciembre de 2024, que fija las bases para operar 50 buses eléctricos y 30 buses diésel en las comunas de Lota y Coronel, eliminando el puntaje adicional por experiencia previa en operación de buses eléctricos (criterio ETP3), requisito que en la práctica solo pueden cumplir empresas del sistema de transporte de Santiago.
A fines de marzo, representantes del gremio del transporte de la Región del Biobío sostuvieron una reunión con autoridades del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones para exponer sus reparos a las bases de licitación y los efectos que éstas tienen sobre la competencia local. En dicha instancia participó también Marcos Carter, representante de Fenabus, respaldando la posición de los operadores regionales.
En la cita se insistió en que la electromovilidad en regiones debe avanzar con reglas equilibradas, que reconozcan el trabajo histórico de las empresas locales y no generen ventajas estructurales para grandes operadores de la Región Metropolitana.
La demanda sostiene que el criterio ETP3, que otorga hasta 15 puntos adicionales a quienes acrediten experiencia en operación de buses eléctricos entre 2017 y 2024, introduce una ventaja injustificada a favor de empresas como STP, Vule, Subus, Metbus y Redbus Urbano, que comenzaron tempranamente la incorporación de flota eléctrica en Santiago. Según el escrito, esta exigencia deja prácticamente sin opciones a las empresas del Biobío para competir por la unidad de servicios de 50 buses eléctricos, pese a que recién desde 2025 están incorporando esta tecnología a través de programas regionales de renovación de flota.
El documento también recuerda que en licitaciones anteriores en Antofagasta, Copiapó, Ovalle, La Serena–Coquimbo, Puerto Natales y Valparaíso no se incluyó este puntaje extra, permitiendo condiciones más parejas para todos los oferentes.
Como ejemplo de los efectos de este diseño, la demanda expone lo ocurrido en la licitación de Osorno, donde el mismo criterio ETP3 permitió que un operador ligado a Metbus se adjudicara la concesión, aun cuando un oferente regional obtuvo 100 puntos en la evaluación económica. Un ejercicio de evaluación sin esos 15 puntos demuestra que, en un escenario de competencia más equilibrado, la licitación habría sido adjudicada a la empresa local con mejor oferta económica.
Según el gremio, este caso refleja cómo el diseño de los criterios técnicos puede terminar desplazando a operadores regionales con propuestas competitivas, en favor de empresas que acumulan experiencia por haber sido parte de procesos de electromovilidad concentrados en la capital.
Si bien finalmente no se logró suspender la licitación de Lota–Coronel, el gremio valora que las acciones emprendidas –la demanda ante el TDLC, la presentación ante la Contraloría y las gestiones políticas y técnicas ante el MTT– contribuyeron a visibilizar el problema y a “poner ruido” sobre el diseño de las bases.
Como resultado, en esta licitación no se presentaron empresas de Santiago, lo que el gremio interpreta como una señal positiva para la defensa del rol de los operadores regionales y un primer paso para seguir corrigiendo las reglas que rigen los procesos de incorporación de buses eléctricos en regiones.
En su demanda, SERVICIO DE LOCOMOCIÓN COLECTIVA TRANSPORTES VÍA LÁCTEA S.A. solicita al TDLC que declare anticompetitivas las bases de Lota–Coronel y ordene eliminar el criterio ETP3, que prohíba este tipo de exigencias en futuras licitaciones y que oficie al MTT para que explique por qué se introdujo este puntaje extra en Lota–Coronel y Osorno, pero no en otras licitaciones regionales previas.
Desde el gremio subrayan que la electromovilidad en regiones debe construirse sobre un piso de competencia justa, que reconozca la experiencia local y no excluya a las empresas que por años han sostenido el transporte público en las ciudades de Chile.