FENABUS se reúne por segunda vez con el Ministerio de Hacienda y pide financiamiento de urgencia con aval del Estado

Una cartera de 1.400 millones de dólares en leasing y más de 140.000 puestos de trabajo directos están en riesgo si el sistema financiero y el Estado no actúan a tiempo.

La directiva de la Federación Nacional de Buses de Chile, FENABUS, se reunió por segunda vez en menos de una semana con autoridades del Ministerio de Hacienda para abordar el impacto que el alza histórica del precio del diésel está generando en las empresas operadoras de transporte de pasajeros en todo el país.

Una disyuntiva insostenible

En Chile, 20.332 buses de transporte privado remunerado, 31.864 minibuses y 3.934 buses interurbanos enfrentan hoy una situación crítica: deben elegir entre pagar el combustible necesario para operar o cumplir con las cuotas de leasing y otros compromisos financieros contraídos para la adquisición de su flota.

Esta situación pone en riesgo directo una cartera de financiamiento de aproximadamente 1.400 millones de dólares, que podría caer en morosidad en los próximos meses si no se adoptan medidas concretas y urgentes.

La propuesta de FENABUS

Ante las autoridades de Hacienda, FENABUS planteó la necesidad de implementar un mecanismo de financiamiento de urgencia con aval del Estado, que permita inyectar liquidez a las empresas operadoras para mantener la continuidad del servicio y cumplir con sus obligaciones financieras en el corto plazo.

La federación fue enfática en aclarar que no se trata de una solicitud de subsidio al combustible, sino de un apoyo financiero responsable que evite el colapso de la cadena de pagos del sector.

Un problema país

Las empresas operadoras de transporte entienden que esta crisis no es exclusiva del gremio, sino un problema que afecta a todos los chilenos. Sin apoyo financiero, se pone en riesgo la continuidad del servicio de transporte de pasajeros y más de 140.000 puestos de trabajo directos ligados al sector.

Millones de chilenos dependen del bus para trabajar, estudiar y mantenerse conectados. Por eso, desde FENABUS se hace un llamado urgente al sistema financiero y al Estado a asumir esta realidad con la seriedad que merece, antes de que el ajuste termine afectando a los usuarios y a la economía del país.

El diálogo con las autoridades continúa.