22 años del Decreto 80: el reglamento que profesionalizó el transporte privado de pasajeros en Chile

Este octubre se cumplen 22 años desde la entrada en vigencia del Decreto Supremo N° 80, la norma que ordenó y elevó los estándares del transporte privado remunerado de pasajeros en el país.

El 13 de octubre de 2004 entró en vigencia el Decreto Supremo N° 80 del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, promulgado el 30 de agosto y publicado en el Diario Oficial el 13 de septiembre de ese año. Desde entonces, este reglamento ha sido la base de una industria que traslada a diario a trabajadores, estudiantes y turistas a lo largo de todo Chile.

El DS 80 estableció reglas claras que transformaron el sector:

  • licencia profesional para todos los conductores;
  • seguro de vida para cada uno de ellos;
  • contratos formales entre clientes y operadores;
  • exigencias de seguridad y antigüedad de los vehículos superiores a las del transporte público;
  • letreros que identifican al cliente y facilitan la fiscalización;
  • operadores inscritos en un registro oficial del Ministerio de Transportes.

Esas reglas, estables en el tiempo, permitieron construir una industria profesional. Hoy más de 100 mil conductores profesionales trabajan en el transporte privado, en miles de pequeñas, medianas y grandes empresas formales. El sector también genera empleo en áreas de soporte como mantenimiento, prevención de riesgos, monitoreo de flota y desarrollo tecnológico.

La industria ofrece una gama de servicios que se adapta a las necesidades del país, desde vehículos 4×4 y Station Wagon hasta minibuses, buses, limusinas y vehículos anfibios. Está presente en la minería del norte, en el turismo de la Patagonia y en el traslado diario de personal y estudiantes en las ciudades. Además, la inversión permanente en flota ha incorporado equipos cada vez menos contaminantes, incluidos vehículos de cero emisiones.

A 22 años de su entrada en vigencia, el Decreto 80 demuestra que reglas claras y estables generan empleo formal, seguridad para los pasajeros y una industria que es referente en América Latina.

Desde la Federación hacemos un llamado a valorar y proteger este marco regulatorio. Una industria que funciona. Cuidémosla.