La instancia busca analizar técnicamente las condiciones de circulación de buses hacia Farellones, Valle Nevado y otros centros de montaña, resguardando la seguridad vial y la continuidad del transporte de pasajeros.
El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones inició una mesa de trabajo con FENABUS, para revisar la restricción que limita la circulación de buses en la Ruta G-21, camino de acceso a Farellones y a los principales centros de montaña de la Región Metropolitana.
La medida, establecida mediante la Resolución Exenta N.º 3.117 de la SEREMITT RM, permite actualmente la circulación de vehículos de hasta 8 metros de largo durante la temporada invernal 2026. Esta disposición deja fuera a gran parte de la flota que tradicionalmente presta servicios hacia Farellones, Valle Nevado y otros destinos asociados al turismo de nieve.
FENABUS valora la disposición de la autoridad para abordar esta situación mediante una instancia de diálogo técnico y reitera que comparte plenamente la necesidad de garantizar condiciones seguras para todos quienes utilizan la Ruta G-21.
Sin embargo, la Federación ha señalado que el largo del vehículo no debería ser el único criterio para determinar su circulación en rutas de montaña. También deben considerarse variables como:
– El radio de giro y las características técnicas del camino.
– El sistema de frenado y las condiciones mecánicas del bus.
– El tipo de neumáticos y el uso de cadenas cuando corresponda.
– La experiencia y capacitación de los conductores.
– Los protocolos de operación y seguridad implementados por cada empresa.
De acuerdo con antecedentes del sector, los buses que habitualmente realizan estos servicios tienen un largo aproximado de 9,5 metros y una capacidad cercana a 30 pasajeros. Por este motivo, la restricción vigente excluye a una parte significativa de la flota disponible para el transporte de pasajeros hacia los centros invernales.
La situación afecta directamente a empresas de transporte, pero también a municipalidades, colegios, clubes deportivos, organizaciones sociales y familias que cada temporada utilizan buses para acceder a la nieve.
Una menor disponibilidad de vehículos puede traducirse en mayores costos para los usuarios y en dificultades para mantener actividades recreativas, deportivas y comunitarias que se realizan tradicionalmente en los centros de montaña.
Durante la temporada invernal, más de 150 buses realizan servicios hacia este sector, lo que demuestra la importancia de contar con una regulación que combine seguridad, criterios técnicos y continuidad operacional.
Para FENABUS, la mesa de trabajo representa una oportunidad para avanzar hacia una regulación que permita evaluar los vehículos de manera integral, considerando sus condiciones de seguridad y las características específicas de la operación en montaña.
La Federación continuará participando en esta instancia con el objetivo de contribuir a una solución que resguarde la seguridad vial, entregue certezas a los operadores y permita mantener el acceso de las personas a los destinos turísticos de invierno.
“La seguridad vial debe ser siempre la prioridad. Al mismo tiempo, es fundamental que las medidas regulatorias se construyan sobre criterios técnicos que reflejen la realidad de los vehículos y de la operación en rutas de montaña”, señaló FENABUS.
FENABUS seguirá informando sobre los avances de esta mesa de trabajo y sobre las condiciones de acceso a los centros de montaña durante la temporada invernal 2026.