Tras el informe del Laboratorio de Calibración de Pesaje de la Dirección de Vialidad del MOP, que confirmó que los buses operan al límite de peso incluso vacíos, la directiva de FENABUS sostuvo una reunión con el Subsecretario de Transportes y autoridades del Ministerio de Obras Públicas. En la instancia se abordó la problemática del peso por eje y se acordó trabajar en una agenda normativa participativa.
El eje central de la reunión fue la grave situación que enfrenta la industria del transporte terrestre en relación con la normativa de peso por eje aplicada a los buses de pasajeros. Los directores y asesores de FENABUS expusieron cómo los límites vigentes generan márgenes de carga mínimos y una exposición permanente a sanciones, incluso en vehículos que cumplen con todas las exigencias de seguridad y circulan sin pasajeros ni equipaje.
Como argumento clave, se presentó la certificación emitida por el Ministerio de Obras Públicas en junio de 2026, derivada del informe del Laboratorio de Calibración de Pesaje de la Dirección de Vialidad. Este documento demuestra de manera concluyente que los sobrepesos detectados no obedecen a actos u omisiones de las empresas, sino a un desajuste estructural entre la normativa y la realidad técnica de los buses modernos.
El informe de Vialidad, elaborado en el Laboratorio de Calibración de Pesaje de Cerrillos, pesó cinco buses interurbanos en su condición más liviana: estanque de combustible lleno, sin pasajeros y sin equipaje. Los resultados mostraron márgenes de carga muy reducidos en el eje posterior y, en varios casos, la superación del Peso Bruto Total de 18 toneladas incluso con los buses completamente vacíos.
La propia Dirección de Vialidad concluyó que “todos los buses pesados (sin carga)… presentan pesos altos, en especial en el eje o conjunto posterior, dejando así un margen de carga bajo, el cual eventualmente puede superar los máximos permitidos según el decreto MOP N°158”. Además, recomendó evaluar la forma de reducir el peso del vehículo y definir la cantidad efectiva de pasajeros que es posible trasladar cumpliendo con la normativa, mostrando el nivel de tensión entre la regulación actual y la operación real del transporte de pasajeros.
El gremio recordó que el DS 80 del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones reconoce al fabricante como responsable de establecer el PBV del modelo. La contradicción actual es que, pese a esa definición, la fiscalización en ruta sigue tratando a los buses como si fueran camiones de carga, con límites por eje que no consideran el impacto de los equipamientos de seguridad y del diseño propio de los buses de dos pisos.
En la reunión se alcanzaron dos acuerdos relevantes. En primer lugar, el Subsecretario de Transportes acogió y validó la preocupación del gremio y solicitó a FENABUS la entrega, en el corto plazo, de una propuesta específica para modificar el decreto que regula los pesajes, ajustándolo a criterios prudentes y compatibles con la operación del transporte de pasajeros.
En segundo término, la autoridad sectorial informó que, bajo su gestión, se impulsará de forma prioritaria una agenda de modificaciones normativas vinculadas a la regulación de los buses, comprometiéndose a compartir esta agenda con el gremio, asegurando un proceso de trabajo colaborativo y participativo.
Para FENABUS, estos compromisos marcan el inicio de una etapa de trabajo conjunto orientada a una regulación más justa, moderna y alineada con la realidad de las empresas de buses y de los millones de pasajeros que se trasladan cada año por el país. El gremio seguirá informando a sus socios sobre los avances de esta agenda y sobre los pasos concretos que se vayan dando en la actualización de la normativa vigente.